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“Por tratarse de una propuesta radical y radicalmente original, que no cuenta con una genealogía en la literatura española y que destaca por la recreación de la oralidad, unos personajes extraordinarios y su lectura del contexto político en el que se desarrolla”. Con estas razones justificó este martes el jurado del Premio Nacional de Narrativa el galardón —dotado con 20.000 euros— que acababa de conceder a la novela "Lectura fácil" (Anagrama), con la que Cristina Morales, granadina de 34 años, había ganado ya el premio Herralde el año pasado.

“Los razonamientos deben ser llevados al absurdo para probar su falibilidad”, se lee en un pasaje de "Lectura fácil". Esa frase resume bien el espíritu que mueve esa novela y cada una de las tres publicadas anteriormente por su autora, muy diferente cada una de la anterior. Si en "Los combatientes" (Caballo de Troya, 2015) narraba la gira de un grupo de teatro universitario y en "Malas palabras" (Lumen, 2015) se ponía en la piel de Santa Teresa de Jesús, en "Terroristas modernos" (Candaya, 2017) relataba el intento frustrado de asesinar a Fernando VII en febrero de 1816.
Enlace al artículo del País Cultural (2019/10/23)
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